En una encuesta televisiva y local, nos hablan
de la elección de los lugares de Badajoz
donde mejor se desayuna, sin contar las magdalenas
de la abuela, los churritos de papá,
las migas del abuelo, que siempre se pasa con
el anís, el hijoputa, y las tostaditas
de la hermana que las ha aprendido a juntar
con no sé qué novio que tuvo.
Así, pues, salvando las consideraciones
mencionadas, los televotantes han decidido que
en dos lugares con solera de Badajoz son los
preferidos para desayunar: El Venero y La Esquina.
La verdad, es que los machas tienen mucha suerte;
pueden realizar su vía crucis particular,
con paradas diarias para degustación
propia.
Y es que ese Barrio tiene mucha suerte. Sus
salas de cine, sus sucursales bancarias, sus
iglesias. Por tener, tienen hasta para elegir
dónde comprar coches. Con tanto concesionario,
yo me cogería a mi niño de dos
años y me lo llevaría todos los
sábados por la tarde a que se quedara
embobado con tanto lujo y con tanta atractiva
luz y escaparatismo. Desde aquí, pediría
también perdón a los dueños
de tales concesionarios por las manitas de mi
niño; que si ven en los cristales unas
huellecitas, babitas y alguna que otra donación,
que piensen que es de un alma tierna, inocente
y, sobre todo, que descuiden, que será
un futuro cliente. Ay, sí, no olviden
esta anécdota, que ya se las recordaré
yo para los descuentos o para que me regalen
las esterillas.
Pero contaba yo todo esto porque a ese barrio
con tanta solera, noto, y así me lo dicen
sus vecinos, que le falta algo. Hay un algo
ahí...y les juro que no es el Metro ni
las rotondas. Me he tomado la molestia y anoto
lo que vi en un rápido paseo, después
de desayunar manteca colorá en uno de
los bares premiados, por aquel barrio:
Bares, colmados, comestibles, zapaterías,
farmacias, casas de cultura, Correos, lavanderías,
joyerías, asesorías, academias,
agencias inmobiliarias, fotografía, fruterías,
transporte, peluquerías, centro de salud,
churrerías, pastelerías, ultramarinos,
agencias de viaje, prensa, centro de estética,
de INEM (esto es un centro como el de estética
pero con otras funciones también), loterías,
informática, podólogos, dentistas,
psicólogos, decoración, bomberos,
floristerías, jugueterías, lámparas,
hostales, iglesias, artes gráficas, perfumerías,
polígono industrial, carpinterías,
pinturas, nuevas casas del conocimiento con
toda su tecnología, gasolinera, hueverías,
mercerías, dietistas, laboratorios, paradas
de taxis, dietéticas y dietarios, música,
asociaciones, federaciones, fundaciones, ONGs,
estancos, veterinaria, seguros, proveedores,
tiendas para todo tipo de ropa, sanitarios,
numismáticas, suministros, talleres,
regalos, telecomunicaciones, videoclubs...
Estoy seguro que incluso cualquiera que lea
todo esto, especialmente vecinos de dicho barrio,
puede darse por ofendido, puesto que todo lo
nombrado le puede parecer muy básico,
muy necesario para una ciudad y una barriada
con solera y en los albores del siglo XXI, y
por tanto, no darle valor a todo ello.
Ah¡ como pueden comprobar, en la anterior
lista, no se incluyen las fiestas, los carnavales,
sistema de comunicación, servicios sociales,
instalaciones deportivas, rotondas... ¿Rotondas?.
Sí, queridos vecinos, nos faltan rotondas.
Ya decía yo que faltaba algo: Si quieren
comprobar sus ventajas, pásense por la
Granadilla y observen las nuevas rotondas de
cómo benefician el tránsito en
las calles de natación.
Claro, pero para eso, necesitamos primero una
piscina climatizada en San Roque. Uy, coño,
ya se empieza a repetirme la tostá de
la manteca colorá. Discúlpenme,
continuaré otro día; me comprenden,
¿verdad?.