Como
homenaje a Danny Vear
Exorcizar las creencias estúpidas
del Arte por el arte, sin sentido. Ver lo bonito
de cuando hay contenido, quieres decir algo a
los demás.
Ver y valorar la importancia de los pequeños
detalles, de las pequeñas cosas que dan
calor, que son entrañables, que llegan
al corazón, que alivian y que dan ánimo.
Experiencia canadiense versus francés sobre
la cultura: un producto más. Una cosa más,
también necesaria, para sentir lo que sentimos.
Una revista cualquiera de mujer tendría
más contenido que mucha mierda.
Todo se puede descomponer (lámparas, decoraciones,
cuadros de gallinas) sin necesidad de quedar “guay”,
simplemente rompiendo el valor sagrado de las
cosas: el mundo actual es así.
El valor de la libertad: lo que se puede conseguir
de valor humano y de lo que llena.
El excesivo valor y visión romántica
de hacer arte y de la vida de los artistas.
Lo arbitrario y caprichoso de la fama: los otros
héroes que no se dejan oír, ver,
sentir. Los que en el fondo también ayudaron
a esos otros. Valorar, conocer y sentir el caldo
de cultivo donde salieron otros. En definitiva,
contra la cultura impuesta y socialmente admitida
(¿o eso solo me pasa a mí?). el
fanfarroneo de “la culture française”
(como en la película aquella que vi con
Dani, de Canadá).
La lucha contra el impulso del fanfarroneo y la
fama: una muestra, la música clásica.
LA VIDA MUCHO MÁS SIMPLE:
SIMPLEMENTE SEGUIRLA COMO SUENA.
Llevar un vida más simple,
encontrando lo que te gusta y sin tanta historia.
Ese es el gran misterio: hacer lo que te guste
y no dejarte llevar por los prejuicios. Ser más
auténtico con uno mismo.
La creación de la nada no existe, todo
es evolución e integración de lo
que uno vive. La ruptura no lleva a nada. Dejarse
llevar es lo difícil pero lo real. El amor,
la amistad, encontrar a gente que quiera tu bien.
Cómo vivir y no ver vivir, cómo
experimentar lo de la lectura de Fortuna: amor,
sensualidad, deseo, ternura, libertad, solidaridad,
compañerismo, bajas pasiones...ahí
tengo muchas experiencias.
Ojo al engañarse y emprender nuevos retos
pero como forma de evasión, no ver la realidad
o no admitirla.
Las nuevas formas de comunicación: el nuevo
artista del milenio.
Los instintos de supervivencia: la comunicación,
diálogo y convivencia, nuevos cauces de
los mismos. La inteligencia, como forma de ver
nuestra esencia.
|