sábado, 31 de julio de 2010 ESPECIAL FERIA DE SAN JUAN   

  BADAJOZ
   Actualidad
   Juventud
   Deportes
   La ciudad
   Transporte
   Directorio
   Farmacias

  OCIO-CULTURA
   Cine
   Agenda
   Bares y pubs
   Restaurantes
   Alojamientos
   Artistas locales
   Viajes

  SERVICIOS
   Guía empresas
   Callejero
   Tablón anuncios
   Trabajo
   Formación
   Foro
   Chat
   Informática
   Humor
   Postales
   Contactos

  EXTRAS
   Feria 2009
   Semana Santa 2009
   Carnavales 2009
   Almossassa 2008
   Sugerencias

> > C R Í T I C A S < <

Bowling for Columbine

El documental Bowling For Columbine, de Michael Moore, ganador de un Oscar en la categoría de mejor documental, un género que parecía olvidado y que comienza a resurgir ahora, refleja la pasión de los estadounidenses por las armas de fuego y la violencia en general. Además, plantea varias preguntas, como ¿por qué hay tanta violencia en EE.UU.? o ¿Qué es la “cultura del miedo”?
Me parece muy importante resaltar que en la edición de los Oscars, Michael Moore fue el único en pronunciarse clara y rotundamente contra la guerra de Irak, algo más que loable dado el ambiente enrarecido que se respiraba. Dicha pronunciación le valió los abucheos de un gran número de los asistentes a la gala, e incluso que la música ambiente se subiera, algo que, a mi modo de ver, supone una más que clara censura a sus palabras y no hace sino demostrar que la libertad de expresión de la que en EE.UU. se hace gala no es tal y que cualquier opinión en contra de lo “políticamente correcto” es acallada de la manera más drástica que puede haber, la censura. De hecho, y en este mismo sentido, los españoles esperábamos que el nominado Almodóvar, que se había manifestado varias veces contra la guerra aquí en España pronunciara duras palabras contra la misma, en cambio, a mí, personalmente, su discurso me pareció completamente “light”.
De toda la cinta se puede dilucidar la existencia en Norteamérica de una “cultura del miedo”, con numerosos episodios que se suceden desde los principios de la historia americana, cuando es descubierto el continente y encuentran indígenas. Las últimas visiones de este miedo las tenemos en el “efecto 2000” y en algunas medidas como no permitir a los niños pedir golosinas en la tradicional celebración de Halloween debido a leyendas urbanas (cuchillas escondidas en las golosinas, etc).
La existencia de esta América dominada por el miedo está condicionada sobre todo por los medios de comunicación, que se empeñan en enseñar barrios marginales y que manipulan la información, haciendo cundir el pánico hacia el colectivo negro, al que tachan de delincuente y asesino a diario. De hecho, en la película se expone que mientras que el crimen había descendido en un 20%, la cobertura de los medios de comunicación con respecto a los crímenes había crecido un 60%.
El hecho central de la película es la matanza del Instituto Columbine, en la que dos adolescentes asesinaron a doce estudiantes y un profesor en un tiroteo de unos 900 disparos efectuados por armas que habían sido compradas legalmente. No obstante, a mi modo de ver es una excusa para abordar el tema de las armas y la violencia, terriblemente presente a lo largo de la cultura americana, como ellos mismos reconocen.
Además, la munición se vende en grandes cadenas de supermercados, como K-Mart, que, intercediendo Michael Moore junto con dos heridos de la masacre de Columbine, dejó de venderla. Uno de los argumentos que el director empleó para conseguirlo fue que las balas utilizadas por los asesinos habían sido compradas allí de manera completamente legal.
El tema empieza fuerte, mostrando a Michael Moore en un banco en el que, por abrir una cuenta, te regalan un arma de fuego. El hecho de tener tanta facilidad para conseguir armas se acaba convirtiendo en una posible causa de que la cifra de asesinatos sea tan alta, pero es desechada al mostrarse que en Canadá se poseen muchas más armas y el índice de asesinatos es infinitamente menor.
Es curioso ver como las posibles causas de esa cultura de violencia no se sostienen, refiriéndome por ejemplo a cuando justifican que una posible causa de esa violencia es la falta de unidad familiar, y según diversos estudios, hay países con un porcentaje muchísimo más alto de divorcios y que, sin embargo, ni se acerca al número de asesinatos anuales de EE.UU, que son 11.127. Podemos decir que Michael Moore se vale de la confrontación de datos para enriquecer el punto de vista del espectador, y que sea él mismo el que vea que esas explicaciones no sirven.
En muchas ocasiones, los norteamericanos afirman tener armas en casa como método de defensa de sus familias, y sentencian que tenerlas es el deber de todo americano, si no, no eres responsable. Asimismo es monstruoso como algunos estudiantes entrevistados por Moore se vanaglorian de haber hecho bombas y ser por ello considerados individuos peligrosos para el instituto (es el caso del chico que había hecho NAPALM casero).
Me llamó mucho la atención la parte en la que se suceden numerosas imágenes de archivo de episodios históricos en los que la violencia ha estado presente como plato principal, como por ejemplo el asesinato de Allende, imágenes de Pinochet, Irak invadiendo Kuwait con armas procedentes de EE.UU., todas estas imágenes van acompañadas de una rotulación de escalofriantes cifras de muertos y culmina con los atentados del 11-S. Me llama sobre todo la atención la paradoja que se da entre imagen y sonido, ya que los episodios históricos van respaldados por Louis Armstrong y su “What a wonderful world”, a cuyo término se oyen los gritos de las personas que están observando como el segundo avión se estrella en una de las torres.
También me llamaron la atención las conversaciones de la policía con profesores del instituto que iban contando lo que iba ocurriendo en cada momento en el instituto Columbine. Esto, en la película, está acompañado de las imágenes de las cámaras del circuito de seguridad (supongo que la grabación procede de ahí). Llamaba también gente que trataba de ponerse en contacto con sus hijos para ver si estaban bien, e incluso un padre que afirmaba que su hijo podía estar implicado, ya que pertenecía a un grupo llamado “la mafia de la gabardina”.
Me pareció deplorable la presencia de Charlton Heston en la conferencia a favor de las armas cuando sólo hacía diez días de la masacre de Columbine. Las imágenes de esta conferencia se intercalan con otras de una manifestación en la que el padre de una de las víctimas afirma que “un arma semiautomática de treinta balas no es para matar ciervos”.
Me llamó la atención, asimismo, el extremismo de los americanos que, en lugar de tratar de eliminar la raíz del problema ilegalizando las armas, o restringiendo su venta a personas con unas cualidades, requisitos, o licencias determinadas, se ponen en el extremo contrario. Con esto me refiero a que, tras lo ocurrido en Columbine, los institutos adoptaron medidas de seguridad extremas, hasta el punto de expulsar o suspender a alumnos por llevar consigo, por ejemplo, un cortaúñas.
Es también muy interesante como los Medios de comunicación trataban de buscar culpables, como la televisión, los espectáculos, South Park y, sobre todo, el cantante Marylin Manson, un cantante de metal al que solían escuchar los autores de la masacre y que, en realidad, es todo espectáculo, ya que ha sido “crucificado” por los católicos radicales americanos, y se aprovecha de ello para promocionarse. Si bien es cierto que hay violencia en su espectáculo, las letras de sus canciones son más críticas que militantes. Me gustó mucho, en este sentido, la respuesta que el cantante dio a Michael Moore a la pregunta de qué les diría a los asesinos, que fue “no les diría nada, escucharía lo que ellos tuvieran que decirme, creo que es algo que nadie ha hecho”.
En el plano técnico conviene destacar que la estética es completamente la de un documental, formado por entrevistas, imágenes de archivo, datos estadísticos e incluso fragmentos de películas. En algún caso emplea también imágenes de alguna serie, como South Park, y la animación, para la breve historia de América, recreada mediante esta técnica.
Por lo demás, los fragmentos de entrevistas varían en función del personaje, ya que, si mal no recuerdo, al entrevistar a Charlton Heston la cámara y encuadre son fijos, ya que entrevistador y entrevistado están sentados, sin embargo, en otros casos, como cuando Michael Moore va andando, o está entrevistando a alguien que está de pie o andando, se utiliza cámara en mano, algo que a mi modo de ver nos acerca mucho la historia en sí.
El desarrollo está muy hilado, de manera que se afirman cosas que posteriormente se confrontan, tejiendo una tela de araña que plantea preguntas y las contesta.
En cuanto al sonido, en varias ocasiones emplea músicas de sobra conocidas, y en muchas ocasiones de forma irónica, como la ya nombrada “What a wonderful World”, de Armstrong, o “Happiness is a Warm Gun”, de The Beatles.
Sin embargo, para las entrevistas se emplea el sonido directo, incluso diría que sin más micrófono que el de la cámara, aunque de esto no estoy segura. No sé cómo se habrá planteado en la versión original de la cinta, pero el doblaje se ha hecho por encima del sonido real, como en muchos documentales, algo que suele pretender reflejar veracidad de contenidos.

Arancha Paz

Ficha Técnica:

Director: Michael Moore
Nacionalidad: Cánada - Reino Unido - USA
Duración: 123 minutos
Año: 2002
Guionista: Michael Moore
Productor: Michael Moore, Kathleen Glynn, Jim Czarnecki, Charles Bishop, Michael Donovan
Música: Jeff Gibbs
Fotografía: Brian Danitz, Michael Mcdonough
Montaje: Kurt Engfehr

 

Sinopsis:
¿Por qué 11.000 personas mueren cada año en Estados Unidos víctimas de las armas de fuego? ¿Es tan diferente Estados Unidos de otros países? ¿En qué se diferencia de otros? ¿Por qué Estados Unidos se ha convertido en autor y víctima de tanta violencia?
Bowling for Columbine es un documental sobre las armas. Para los estadounidenses, es la condena despiadada e irónica de una cultura del miedo que ha empujado a un pueblo a armarse hasta los dientes y a perder el control. Para los demás, es una advertencia en clave humorística sobre lo que podría pasar en cualquier país del mundo que decidiera adoptar el Modelo Americano para crear un subproletariado numeroso y permanente que debe ser combatido por un ejército armado protegido por la Constitución.


Volver

 
Deex Software S.L. © 2001 - 2010
Política de privacidad - Publicidad - Contacto - cacerescity.com
Haz badajozcity.com tu página de inicio - Añadir a favoritos