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| El
día de mañana |
Nueva
York es el escenario preferido para una
catástrofe. Desde la "Guerra
de los mundos" radiada por Orson
Welles hasta la famosa escena de la estatua
de la libertad en "El Planeta de
los Simios". Su condición
como capital del mundo la hace aparecer
con bastante frecuencia en este tipo de
películas como una metáfora
de la civilización humana. Parte
de la gracia era saber que se estaba delante
de una ficción imposible, lo que
permitía disfrutar de la hecatombe
sin mayores miramientos. Después
de los atentados del 11-S, la percepción
cambió radicalmente. Hollywood
se puso alerta y la concepción
de Nueva York como capital mundial de
las películas de destrucción
masiva quedó como un tema tabú(no
es casualidad, para los que visteis el
trailer de Spiderman, que desaparecieran
las Torres Gemelas de esta cinta).
"El día de mañana"
significa la primera vez, desde el atentado,
en que Hollywood se permite destruir por
enésima vez la ciudad en la ficción
(Lo que las aguas del Atlántico
invaden primero en la película,
como curiosidad, es el espacio vacío
donde se erigían las torres).
Podría pensarse que Emmerich, al
centrarse en Nueva York, se arriesga,
pero también es cierto que es bastante
más tranquilizador dejar a la naturaleza
el papel de villano sabiendo que es simplemente
causa y efecto.
Y después, siempre habrá
supervivientes (especialmente en las películas
de Emmerich) que puedan aprender de los
errores y reconstruir lo que se perdió.
En cierto modo, las películas-catástrofe
norteamericanas son el último reducto
de la utopía: reflejan los temores
más grandes de la humanidad, su
diagnóstico acerca de como la sociedad
falló y cual sería el castigo
apropiado para comenzar de nuevo.
Esta película ha dado orígen
a varias controversias en los Estados
Unidos. Responsables de la NASA ordenaron
a sus científicos no responder
preguntas de los periodistas acerca del
filme. Los portavoces de Bush y Dick Cheney
(vicepresidente americano y que en la
película es cuasi calcado al ficticio)
entraron en violentas discusiones con
los periodistas del New York Post sobre
el impacto político del filme,
en un artículo del periódico
antes mencionado.
Pero aparte de su utilidad para abrir
el debate sobre los cambios climáticos
y los daños irreparables al medio
ambiente (que ha sido, bajo mi punto de
vista, más loable que la película
en si), he de reconocer que como película
ni obtiene el aprobado. No podemos dejar
de reconocer que los efectos especiales
probablemente son de los mejores que se
han visto en la gran pantalla en los últimos
años, pero eso no es razón
para demostrar, desde el punto de vista
cinematográfico que no pasa de
ser una película muy pobre(mejor
planteada podría haber ganado enteros)
y con unos diálogos más
propios de un telefilme que de una gran
superproducción, con un guión
totalmente vulgar y virtualmente idéntico
a cualquier película de éste
género de "catástrofes".
Situaciones muy predecibles, tópicos
que se repiten a lo largo de toda la cinta...
de nuevo vuelve a estar patente la poca
originalidad existente en la Meca del
Cine para según que géneros.
Para muestra, un botón: Se dice
que actualmente los "trailers"
de algunas películas son incluso
mejores que éstas, y en este caso
se confirma totalmente esta frase. Los
tan logrados efectos especiales que ya
he mencionado aparecen prácticamente
en su totalidad en dicho trailer... y
cuando una película se supedita
a los últimos adelantos tecnológicos
para ofrecernos un despliegue técnico
dejando a un lado el guión y el
tratamiento de los personajes (Dennis
Quaid, un actor bastante aceptable, debería
elegir mejores papeles, porque entre esta
película y la malísima "La
casa", no ha hecho nada digno de
mención desde "Traffic")
el espectador siempre sale del cine con
cierto desencanto.
Caty
Cordero
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Ficha
Técnica:
Director:
Roland Emmerich
Nacionalidad: USA
Duración: 124 minutos
Año: 2004
Guionista: Roland Emmerich, Jeffrey
Nachmanoff
Productor: Roland Emmerich, Mark Gordon
Música: Harald Kloser
Fotografía: Ueli Steiger
Montaje: David Brenner |
Ficha
Artística:
Dennis Quaid (Profesor
Jack Hall), Jake Gyllenhaal (Sam Hall),
Emmy Rossum (Laura), Sela Ward (Doctora
Lucy Hall), Ian Holm (Terry Rapson),
Arjay Smith (Bryan), Tamlyn Tomita
(Janet), Austin Nichols (J.D.) |
Sinopsis:
¿Y si estuviéramos
al borde de una nueva era glacial?
Éste es el asunto que obsesiona
al climatólogo Jack Hall (Dennis
Quaid). Las investigaciones llevadas
a cabo por Hall indican que el calentamiento
global del planeta podría desencadenar
un repentino y catastrófico
cambio climático de la Tierra.
Las perforaciones realizadas en la
Antártida muestran que es algo
que ya ha ocurrido con anterioridad,
hace diez mil años. Y ahora
está alertando a los dirigentes
de que podría ocurrir de nuevo
si no se adoptan medidas de forma
inmediata. Pero sus advertencias llegan
demasiado tarde.
Todo empieza cuando Hall presencia
cómo un bloque de hielo del
tamaño de Rhode Island se desgaja
completamente de la masa de hielo
antártica. Posteriormente,
una serie de fenómenos climatológicos
cada vez más drásticos
empiezan a ocurrir en distintas partes
del globo: granizos del tamaño
de un pomelo destrozan Tokio, vientos
huracanados que rompen todos los récords
machacan Hawaii; la nieve cae en Nueva
Delhi, y luego una serie de devastadores
tornados azotan la ciudad de Los Angeles.
Una llamada de teléfono de
un colega suyo en Escocia, el profesor
Rapson (Ian Holm), confirma los peores
temores de Jack: estos intensos fenómenos
meteorológicos son síntomas
de un cambio climatológico
masivo. El derretimiento de la capa
de hielo polar ha vertido recientemente
demasiada agua a los océanos
y ha afectado a las corrientes que
dan estabilidad a nuestro sistema
climático. El calentamiento
global ha puesto el planeta al borde
del precipicio y al filo de una nueva
era glacial. Y todo ocurrirá
durante una supertormenta de carácter
global.
Mientras Jack advierte a la Casa Blanca
del inminente cambio climático,
su hijo Sam, de diecisiete años,
(Jake Gyllenhaal) se encuentra atrapado
en la ciudad de Nueva York donde él
y algunos amigos han estado compitiendo
en un concurso académico entre
institutos. Ahora debe hacer frente
a las grandes inundaciones y a las
temperaturas que caen en picado en
Manhattan. Tras refugiarse dentro
de la Biblioteca Pública de
Manhattan, Sam consigue hablar con
su padre por teléfono. Jack
sólo tiene tiempo de hacerle
una advertencia: que se quede dentro
a toda costa.
Cuando comienza una masiva evacuación
a gran escala hacia el sur, Jack se
encamina en dirección norte,
hacia la ciudad de Nueva York, con
el fin de salvar a Sam. Pero ni siquiera
Jack está suficientemente preparado
para lo que está a punto de
ocurrir; a él, a su hijo y
a su planeta. |
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