sábado, 04 de febrero de 2012 ESPECIAL V MUESTRA GASTRONÓMICA MIAJÓN 2010   

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La casa de los 1000 cadáveres

La casa de los 1000 cadáveres es un film poco corriente, rodada con un presupuesto de risa, con actores desconocidos y con un director, Rob Zombie, que se estrena detrás de la cámara como director de esta película de terror, gore, y humor negro. Ante todo hay que empezar describiendo a su director: Zombie, cantante de rock y ex-líder de una de las bandas mas originales del panorama de los 90: White Zombie, (cuyos conciertos y puesta en directo eran espectaculares, con monstruos, proyecciones de clásicos del terror y demás parafernalia), es el típico adulto americano que ha crecido leyendo comics, viendo películas de terror de serie b, coleccionando figuras de accion, cromos de asesinos y convirtiéndose en el paradigma de la subcultura americana de lo freak. Por lo tanto, si se ha seguido a este personaje durante toda su carrera como músico, se podrán ver guiños de toda su vida en esta cinta e incluso se reconocerán cosas y escenas que él solía incluir en los trabajos de su grupo, y por lo tanto no le resultará extraño en ningún momento el concepto de la película. Ha tardado 3 años en estrenarse (lleva rodada desde el 2000) debido a ciertas escenas que el director ha tenido que cortar debido a la crudeza de éstas y que la hacían menos apta de lo que ya de por si es para el gran público.
Tanto en Estados Unidos como aquí en el viejo continente, las críticas han sido para todos los gustos, lo mismo se la ha clasificado de “obra maestra del terror de todos los tiempos” como de “bodrio infumable”, y ante esto, y para que el espectador decida cual definición quiere adoptar, habría que explicar que esta película no es para nada convencional. Bebiendo directamente de “La Matanza de Texas”, de Tobe Hopper y de todas las películas de serie B de finales de los 70 y principios de los 80, deja de lado a todas las películas actuales de terror. Esta película no es recomendable para todos los que esperen ver a adolescentes guaperas huyendo del asesino con máscara de turno con estética de videoclip de Britney Spears, los que tengan el estómago sensible y no posean un sentido sarcástico y cínico de lo que puede llegar a ser el gore y el terror, o los que no soporten los finales que te dejan “a medias”. Al llegar, como ha llegado, a exhibirse en salas de cine dedicadas a público acostumbrado a consumir producciones multimillonarias, no es de extrañar encontrarse a la salida de la proyección con caras de asco, de decepción y de perplejidad.
No espereis ver ni buenos ni malos, esta película es, como todas de las que toma referencias, una descripción de ese medio oeste americano rural, de familias de sádicos asesinos y caníbales, de carreteras perdidas en medio de la nada, de desolación en medio del campo, de gasolineras decrépitas con personajes salidos del averno y de toneladas de humor negro.
Los actores, desconocidos, interpretan bien su papel de víctimas y de verdugos, no siendo una característica de este tipo de cine las calidades interpretativas, sino otros elementos como la música, la forma de filmar o el argumento.
Rob Zombie maneja la cámara de forma excelente en muchos momentos, utilizando flash-backs, efectos de cámara en negativo, congelando la acción en tomas realmente tensas, demostrando que, con cierto talento, no hace falta tener mucho dinero a la hora de llevar la creatividad al celuloide.
Para muchos supondrá un soplo de aire fresco ante tanto adolescente que ya no sabe de que o de quien huye, (el seguidor del cine de Tobe Hopper y de George A. Romero, los que piensan con cierta nostalgia que los tiempos del mejor cine de terror han pasado a la historia gustará de la cinta, o al menos comprenderá su filosofía), y si siguen el juego disfrutarán de una película muy arriesgada, de un espectáculo de cine decrépito, acorde con la sordidez del argumento, ajustado a los justos ochenta y ocho minutos de proyección. No recomendable, por tanto, para los enemigos del cine de género (que no de “Scream” o “Sé lo que hicisteis el último verano”) y los que gustan de sentarse en el cine para ver una cinta amable, plana y sin mucho que pensar.

Caty Cordero

Ficha Técnica:

Director: Rob Zombie
Nacionalidad: USA
Duración: 88 minutos
Año: 2003
Guionista: Rob Zombie
Productor: Andy Gould
Música: Rob Zombie
Fotografía: Alex Poppas, Tom Richmond
Montaje: Kathryn Himoff, Robert K. Lambert, Sean K. Lambert

Ficha Artística:

Sid Haig (Capitán Spaulding), Bill Moseley (Otis), Sheri Moon (Baby), Karen Black (Mamá Firefly), Chris Hardwick (Jerry Goldsmith), Erin Daniels (Denise Willis), Jennifer Jostyn (Mary Knowles)

Sinopsis:
El capitán Spaulding es el individuo más estrambótico de Ruggsville. Más próximo al desquiciado mundo de las casetas de feria que del deslumbrante espectáculo del circo, Spaulding es el director y propietario del "Museo de Monstruos y Descerebrados" donde los cansados viajeros pueden llenar sus depósitos de gasolina en la única estación de servicio disponible en muchos kilómetros y sus estómagos con la receta de pollo frito secreta del anfitrión. Eso sí, puede que los que se paran allí reciban más atenciones de las que esperaban.
Es la noche del 30 de octubre de 1977, Halloween. Cuando un contratiempo con el coche obliga a Jerry, Denise, Mary y Bill a hacer un alto en su viaje por carreteras secundarias, éstos deciden acercarse a una estación de servicio que además es un museo. Aunque el resto del grupo desconfía del hombre que encuentran allí, Bill está entusiasmado, ya que está preparando un libro de atracciones extravagantes de carretera y en todo el viaje no habían encontrado nada que reuniera tanto como aquel museo las condiciones que buscaba.
Cuando Bill oye hablar del "héroe" local llamado Dr. Satan se empeña en que el grupo vaya en busca del célebre árbol donde colgaron al Dr. Satan y del que éste desapareció sin dejar rastro. Deseoso de ilustrar a los jóvenes acerca del folclore local antes de que se vayan, Spaulding les invita a visitar la atracción principal del museo: el Paseo de los Asesinos donde figuran las siguientes celebridades:
Albert Fish: infame masoquista, sádico, asesino de niños y, lo más importante, caníbal. Nació en 1870 y de niño fue torturado en los genitales con agujas, trauma que le sumió en la locura.
Ed Greene, el "Psicópata de Mainsfield": asesino y caníbal que atacaba a mujeres, obsesionado especialmente por los órganos sexuales de sus víctimas.
El "héroe local" Quail, conocido familiarmente como el Dr. Satan: asesino, torturador, empastador y cirujano plástico, trabajó en el hospital del condado de Willows, al que llamaban "Sauces Llorones". Sirviéndose de sus propias y primitivas técnicas de cirugía cerebral, Quail quiso crear una raza de superhéroes con enfermos mentales. Aunque se le colgó de un árbol, su cuerpo desapareció hasta nuestros días. ¿Sigue vivo? ¿Quién sabe si vive cerca de ti?
El Paseo de los Asesinos es el viaje nostálgico personal del capitán Spaulding por los senderos de la memoria, un viaje a un mundo de oscuridad, donde "la vida y la muerte carecen de sentido y el dolor es Dios". Sin embargo, para los cuatro viajeros desprevenidos, esta extraña atracción es sólo el principio...


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