Hace una
semana fui a ver la archiconocida "La
Guerra de los Mundos". Los que me
conoceis, sabeis que me gusta la ciencia
ficción y por lo tanto, se me hacía
dificil poder pasar sin ver esta película,
basada en una novela de H. G. Wells, y
radiada por Orson Welles en los años
30, lo que provocó el pánico
generalizado en la ciudad de Nueva York
al simular una invasión real de
la Gran Manzana.
Aunque si es verdad que el impacto que
causó dicha novela a los primeros
habitantes del siglo XX y últimos
del XIX (era, si no me equivoco, la primera
vez que se hablaba de una invasión
extraterrestre, su teoría y muchas
de las ideas expuestas en ese libro han
sentado precedente en el género)
era mas descomunal que ahora, que estamos
de vuelta de todo, las nuevas tecnologías
se alían para mostrarnos lo que
un día solo pudo estar en la imaginación.
Nunca he comprendido a los que critican
a los efectos especiales por si mismos.
Estos (como todo) pueden ser bien o mal
usados, pero el hecho de que estos se
usen no significa que la película
sea un bodrio o no tenga argumento. Hay
personas a la que se les comenta que X
película tiene efectos especiales
y solo por este simple hecho, rechazan
una peli sin haberla juzgado lo mas mínimo.
Gracias a Dios yo soy de las que primero
da la oportunidad, y si no me gusta, pues
lo digo. No suelo rechazar una película
porque sí, sino por un compendio
de motivos que pueden variar de una vez
a otra.
Pues a lo que iba... después del
fiasco de Inteligencia Artificial, tenía
cierto miedo a la proxima película
de ciencia ficción de Spielberg.
Ya que el libro de la guerra de los mundos
es excelente, decidí rompero una
lanza por el director americano de nuevo,
hacedor (ya sea en la producción,
dirección o guión) de muchas
de las películas que han ilustrado
la historia de mi vida...y la verdad es
que no me defraudó. No es que sea
una película para tirar cohetes,
pero es la mar de entretenida y Tom Cruise,
pese al histrionismo que está demostrando
en la vida real, demuestra adaptarse muy
bien al papel de Ray, el protagonista
que ve de repente cambiada su existencia
por la llegada de estos visitantes con
ganas de pocos amigos.
Destacar también a Tim Robbins
(siempre magnífico) y a Dakota
Flanning, que se va ganando su hueco en
el celuloide y que de nuevo demuestra
la buena mano que tiene Spielberg a la
hora de dirigir a niños en sus
películas.
Básicamente, desde que empieza
la película y quitando un receso
en el medio, es una frenética huida
de los protagonistas hacia no se sabe
el que...o simplemente huir de la muerte,
sobrevivir a toda la masacre de los alienígenas.
Se hace incapié en la condición
miserable del ser humano cuando se ve
atrapado en situaciones de este estilo,
llegando a matar si es necesario para
vivir un segundo mas. Es quizás,
de las películas mas oscuras del
director.
Y sobre todo, a los que dicen que no
es original, que piensen que está
basada en una novela de hace 100 años,
de la primera (como digo) que trata el
tema de una hipotética invasión
extraterrestre asi como a los que dicen
que no es fiel al libro, que comprendan
que es una adaptación para hacerla
viable en el siglo XXI, pero que la sensación
principal sigue intacta.
Recomendada para pasar una buena tarde
de verano.
Caty
Cordero