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| La
Pasión de Cristo |
En primer
lugar me gustaría aclarar que la
historia es la historia, es decir, que
la película, como es de suponer,
no nos cuenta nada nuevo, se limita a
hacer una adaptación de la Biblia.
Esto es lo primero que se ha criticado,
porque se considera que una película
tiene que dejar algún mensaje.
Pero yo no estoy de acuerdo con esto,
porque en cualquier caso el mensaje sí
lo deja, el problema es en la interpretación
que cada uno quiera darle. Para algunos
es violencia gratuita, y no miran más
allá, el trasfondo de la película,
la ternura de las escenas de Jesús
con sus discípulos o con María,
su madre, que a mí, personalmente,
me conmovían profundamente. Pero
también estoy de acuerdo en que
todo está revestido de la más
cruel e inhumana sucesión de imágenes
violentas y, a mi modo de ver, en algunos
casos innecesarias, porque me hacen pensar
que Mel Gibson no deja de ser un fanático
morboso (muy conocedor, por cierto, del
tratamiento bélico de las imágenes,
como ya había demostrado en Braveheart).
Esto último, a su vez, me hace
pensar que la visión que se da
de las últimas doce horas de la
vida de Jesús es extremista, porque
no debemos olvidar que Mel Gibson es una
persona de profundísimas creencias
religiosas, aparte de un antisemita y
homófobo. De ese antisemitismo
que ya se le atribuía antes de
hacer esta película se hace gala
en su narración, en la que se generaliza
mucho, a mi modo de ver, la posición
de judíos y romanos, es decir,
no se deja lugar apenas para entender
que no todo el mundo es igual, los judíos
quedan como rencorosos y traicioneros,
y los romanos como salvajes, con la excepción
de Pilatos, que, a mi modo de ver, es
uno de los pocos personajes "normales"
de la película.
Creo que la película parte de base
de que todo el mundo conoce la historia,
y se aprovecha de ello. Por eso, cuenta
las últimas doce horas pero las
intercala con breves flashbacks que imprimen
un poco de ternura a la película
y que hablan de episodios necesarios para
entender algunos puntos del calvario (la
negación de Pedro, el beso de Judas,
el lavatorio de pies, etc.). Esto estaría
muy bien si la sensación que te
quedara al salir del cine no fuera la
de haber asistido y participado de una
muerte injusta e innecesaria. Creo que,
en ocasiones, la película se convierte
en un espectáculo de violencia
gratuita que lo único que consigue
es manipular al público y hacerle
odiar a los judíos y a los romanos
(a mí me provocó esa sensación,
al menos).
En cuanto al reparto, creo que está
muy bien conseguido, se consigue retratar
a los personajes, aunque eso no es gracias
a la película, que no profundiza
demasiado en ellos, sino a que conocemos
a estos personajes por la Biblia. Jesús
(Jim Caviezel) está muy bien caracterizado,
y también María (Maia Morgenstern),
en cuya cara podemos ver claramente impresa
la "maternidad", una madre atormentada
por el sufrimiento de su hijo. Creo, además,
que la relación entre madre e Hijo
está muy bien lograda, dotándola
de un gran misticismo.
Me gustaría comentar también
la caracterización del demonio,
un demonio andrógino (de hecho,
lo interpreta una mujer) de cara delgada
y pómulos resaltones, ojos vidrosos
y mirada de desprecio... siempre envuelto
en una túnica negra y que aparece
presente en todos sitios... me gustó,
la verdad, así como sus esperpentos,
perseguidores de Judas, configurándose
como su conciencia... haciendo que éste
no pueda soportarlo y se ahorque.
Técnicamente, la película
está llena de efectos curiosos,
como la mística luz que envuelve
a Jesús en el Monte de los Olivos,
una banda sonora muy lograda, aunque muy
"americana", me refiero a que
es típica de película americana...
pero muy conmovedora, la verdad. Lo que
ya me parece un poco... mmm , como decirlo,
morboso, es la excesiva utilización
de la cámara lenta en las escenas
de violencia, que torturan a los espectadores
y alargan la película, se hacen
un poco cansinas.
Pero bueno, en general, la película
está bien, es interesante de ver,
aunque un poco gore y no apta para estómagos
sensibles (y, en realidad, tampoco no
sensibles).
Como curiosidad, y para terminar, me gustaría
añadir que hay algún guiño
curioso que no sé si será
pura coincidencia, pero no creo, me refiero
a cuando están bajando a Jesús
de la cruz, en una imagen que tiene, a
mi modo de ver, muchísimo parecido
con el cuadro "El descendimiento"
de Rogier Van Der Weyden.
Arancha
Paz
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Ficha
Técnica:
Nacionalidad: Italia
- USA
Año: 2004
Guionista: Benedict Fitzgerald, Mel
Gibson
Productor: Bruce Davey, Mel Gibson,
Stephen McEveety, Enzo Sisti
Música: James Horner
Fotografía: Caleb Deschanel |
Ficha
Artística:
James Caviezel (Jesucristo),
Maia Morgenstern (María), Monica
Bellucci (María Magdalena),
Francesco Cabras (Gesmas), Rosalinda
Celentano (Satán), Claudia
Gerini (Claudia Procles, esposa de
Pilatos), Angelo Di Loreta, Francesco
Gabriele, Romuald Andrzej Klos, Matt
Patresi, Sergio Rubini (Dismas), Ted
Rusoff, Hristo Jivkov (Juan Zebedeo),
Hristo Shopov (Poncio Pilato), Luca
Lionello (Judas), Mattia Sbragia (Caifás,
el Sumo Sacerdote) |
Sinopsis:
La Pasión de
Cristo recrea las últimas doce
horas en la vida de Jesús de
Nazaret desde el momento en el que
acude al Huerto de los Olivos (Getsemaní)
a orar tras la Última Cena,
enfrentándose a las tentaciones
de Satanás. Allí sufre
la traición de Judas Iscariote,
siendo arrestado y conducido a Jerusalén
para ser juzgado por blasfemia, según
denuncian los fariseos.
Jesús es presentado ante Pilatos,
el Gobernador Romano en Palestina,
quien escucha las acusaciones levantadas
contra él y se da cuenta de
que se trata de un conflicto político,
delegando el asunto en el Rey Herodes
que no tarda en devolverlo a las autoridades
romanas para ser juzgado.
De nuevo ante Pilatos, éste
ofrece al pueblo la oportunidad de
elegir a quien liberar: a Jesús
o al asesino Barrabás. La multitud
elige a Barrabás y condena
a Jesús, que es puesto en manos
de los soldados romanos y flagelado
como castigo.
Aunque Pilatos trata de hacer ver
a la multitud que el castigo ya ha
sido suficiente, los fariseos no lo
consideran así. Lavándose
las manos, ordena a sus hombres cumplir
los deseos del pueblo y Jesús
es condenado a muerte.
Jesús deberá cruzar
las calles de Jerusalén cargando
con la cruz camino del Gólgota,
lugar en el que será crucificado.
Allí, clavado a la cruz, superará
la última tentación:
el temor a ser abandonado por su Padre.
Sobreponiéndose a su miedo,
mira a María, su madre, y pronuncia
palabras que sólo ella puede
entender: "Todo está acabado";
finalmente expira diciendo: "En
tus manos entrego mi espíritu".
Las fuerzas de la naturaleza se rebelan
en el momento de la muerte de Cristo. |
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