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| Tiempos
modernos |
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cómo escapan del atolladero que
se meten cuando es contratado como cantante
en aquel club. Es la excelencia del sentido
de la superación, de la adaptabilidad
en persona. Qué gracioso cómo
canta, cómo baila y hacer reír
a los comensales. Creo que muchas películas
han sido copiadas de aquí.
El protagonista es una mezcla de pirata
en medio del océano de la miseria,
de la depresión que le toca y le
rodea, junto con un poquito de ese corazón
joven, ilusionante, alegre, optimista
e ingenuo.
Se le ocurre todos los disparates siendo
guardián de noche en aquellos almacenes
para hacer feliz a su compañera;
se ríe de aquel supervisor que
le tocara en la reconversión y
puesta al día de la maquinaria
de aquella fábrica, pero se manifiesta
corto de reflejos ante el empresario del
club; es bondadoso en la cárcel
y se hace querer por todos, que gozan
de su presencia y conversación.
Esta es una película que no sabes
si ya la has visto alguna vez o cientos
debido a ciertas secuencias que aparecen
y que te recuerdan sonrisas de tu infancia.
Tiempos Modernos los de ahora también.
Con nuevos retos y dificultades, con nuevas
ilusiones y escenarios, pero que a la
postre, caminamos, solos o en compañía,
por la carretera final donde se divisan
altas montañas que tendremos que
cruzar un poco más allá,
donde el cansancio hace mella, y cuesta
mucho, muchísimo volver a empezar.
Tiempos Modernos para el atornillamiento…empresarial,
laboral, de condiciones de trabajo, de
“liberación del mercado”.
¿Se nos somatizará en nuestra
alma los mismos movimientos mecánicos
de manos y brazos que padecía Chaplin
tras una larga y dura jornada en la cadena
de montaje? Cómo se manifiestan
los tics de la alienación del hombre
actual.
Tan actual que me da igual que me haya
cogido la policía: ya no tengo
nada más que perder, así
pues, a costa del Estado, me daré
un buen homenaje para, al final, me enciendan
un sabroso purito. Qué bien, todo
tiene recompensa, me encuentro en el mismo
furgón policial a la chica que
intenté salvar, cambiarle los papeles
para que no le empapelaran con aquel necesario
robo de comida.
La lírica como telón de
fondo, y el amor que surge entre dos luchadores
natos, entre dos corazones diáfanos
y prestos a la hermosura, entre dos soñadores
burlescos y gozosos.
Reivindico para la posteridad el recuerdo
del nombre, con mayúsculas, de
esta pareja que portaba tan poderosas
armas como aquéllas que pudieran
enfundar Bonie and Clyde.
Manuel
Muñoz
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Ficha
Técnica:
Director: Charles
Chaplin
Nacionalidad: USA
Duración: 87 minutos
Año: 1936
Guionista: Charles Chaplin
Productor: Charles Chaplin
Música: Charles Chaplin
Fotografía: Rollie Totheroh,
Ira Morgan
Montaje: Charles Chaplin |
Ficha
Artística:
Charles Chaplin (Obrero
(Charlot)), Paulette Goddard (Joven
Huérfana), Henry Bergman (Propietario
del Café), Tiny Sandford (Big
Bill y Trabajador), Chester Conklin
(Mecánico), Allan García
(Jefe de la Fábrica), Hank
Mann (Ladrón), Stanley Blystone
(Padre de la Huérfana) |
Sinopsis:
Un obrero de la industria
del acero acaba perdiendo la razón,
extenuado por el frenético
ritmo de su trabajo.
Después de pasar un tiempo
en el hospital recuperándose,
al salir es encarcelado por participar
en una manifestación, en la
que se encontraba por casualidad.
En la cárcel, también
sin pretenderlo, ayuda a controlar
un motín por lo que gana su
libertad. Una vez fuera de la cárcel
reemprende la lucha por la supervivencia,
lucha que compartirá con una
joven huérfana que conoce en
la calle. |
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