Había
una vez un Santo muy preocupado porque nadie le
rezaba.
La gente rezaba a San José, a San Pedro,
a San Isidro; pero a él nada.
Así que pidió una reunión
con Dios y éste le recomendó:
"Hazte unas tarjetas de presentación
y repártelas por todo el mundo. Di que
haces milagros por encargo; pero eso sí,
no se las des ni a los MARICONES, ni a las MUJERES
FACILES".
Y así lo hizo, y ahora es el santo más
milagroso y de más devoción en todo
el mundo.
Dime ¿cómo se llama ese santo?
¡Piensa! ¡Acuérdate!
¿No sabes?
Ahhh jaaaaaa !!!!!!!!!!!!
¡Jajajajajajajajajajajaaaaaaaaaajajajaja!
¡Así que no te dieron la Tarjetita
eh!
|