ENCUADRE
TERRITORIAL
La comarca serragatina ocupa
el extremo más noroccidental de la región
extremeña, constituyendo la rampa meridional
del Sistema Central, limítrofe con los
vecinos lusos por el Oeste, los Charros por el
Norte, Hurdanos al Este y las tierras del Alagón
al Sur, pueblos que en algún momento de
la historia han ejercido su influencia sobre este
territorio, dejando una profunda huella que da
lugar a una amplia diversidad cultural.
El hábitat está concentrado en 20
municipios y 2 pedanías que albergan una
población algo superior a los 25.000 habitantes
y forman una extensa superficie areocórica.
PAISAJE
El paisaje de la comarca de Sierra
de Gata es el resultado de la interacción
parsimoniosa de elementos bióticos y abióticos,
resaltando la lucha constante entre el medio natural
y el medio antrópico por la supervivencia
y la dominancia del espacio. Como elementos destacados
del atractivo encanto serragatino, en toda sus
expresiones, aparecen la piedra, el agua y sus
gentes.
La roca madre (pizarra, gneis, granito y cuarcita)
sirve de sustento al medio biótico a la
vez que ha sido aprovechada, desde tiempos inmemorables,
para levantar las sólidas construcciones
que han perdurado hasta nuestros días y
que guardan un total mimetismo con el entorno
natural.
El agua es el principal agente modelador de un
relieve abrupto y fuente de vida dentro del sistema
natural que en múltiples ocasiones se encuentra
intacto, como una expresión relicta.
Las abundantes precipitaciones recogidas a lo
largo del año (lámina media de 1000
mm. correspondientes a la España subhúmeda),
han dado lugar a la formación de 5 valles
(Tralgas, Árrago, Rivera de Gata, Rivera
de Acebo y Jálama) originados por la acción
tectónica (control estructural) y la escorrentía
superficial.
Las cabeceras de estos valles aparecen como grandes
formas palmeadas (a modo de torrenteras o gargantas)
que en su afán por salvar el fuerte desnivel,
describen grandes saltos hidráulicos merecedores
de una imborrable instantánea. La parte
media de los cursos fluviales, con sus aguas cristalinas,
están caracterizados por los remansos naturales
que constituyen el hábitat idóneo
de la trucha autóctona y de la escurridiza
nutria.
Los tramos inferiores, aprovechados por los usos
recreativos y de ocio, son modificados, acorde
a las necesidades humanas, con la construcción
de una serie de piscinas naturales que hacen las
delicias de los veraneantes y donde los niños
disfrutan de todo tipo de actividades acuáticas.
El Embalse de Borbollón consiente una gran
diversidad de usos, productos de la adaptación
al nuevo biotopo acuático creado por la
mano del hombre. La anegación de una amplia
superficie por el agua, con la previsión
de producción hidroeléctrica y fomento
del regadío dentro de los planes de desarrollo
iniciados en al década de los 50´s,
ha dado lugar a la obtención de gran variedad
y calidad hortofructícola.
Pero un islote en mitad del pantano se resiste
al poder de las aguas, y se constituye como espacio
de invernada y/o nidificación y crianza
de una importante comunidad de avifauna. Este
espacio ha sido protegido con diversos instrumentos
dentro del planeamiento de ordenación territorial.
Es el lugar de concentración de distintos
colectivos científicos y aficionados a
la ornitología, dedicados al estudio de
las aves y que hacen de los prismáticos
y cámaras fotográficas herramientas
necesarias de trabajo.
La Gente serragatina demuestra un gran arraigo
a lo tradicional, basado en la convivencia entre
vecinos, el mutuo respeto y la cordialidad.
Aún se puede ver a las puertas de las casas,
durante las tardes y noches, reuniones de vecinos
comentando los sucesos del día a día,
dentro de un ambiente ameno, con la paz y el sosiego
que inunda estos pueblos.
La generosidad demostrada, no sólo es con
la gente de aquí, sino que también
con el visitante amigo al que se le ofrece todo
lo está al alcance.
En definitiva, el comportamiento de estos hombres
y mujeres es fruto del pasado que se mantiene
en el presente.
EL AGUA
El agua, limpia y abundante,
es uno de los elementos más importantes
y significativos de Sierra de Gata: aporta riqueza,
genera vida y compone conjuntos paisajísticos
de gran belleza.<br><br>
La importancia ecológica cobra magni-tud
porque numerosas especies vegetales y animales
están asociadas a este medio que podrá
contemploar quien nos visite. Para el viajero,
descubrir estos paradisíacos entornos le
proporcionará una feliz estancia: ríos
con agua cristalina, arroyos, gargantas y como
no, piscinas naturales. Lugares excepcionales
para una estancia veraniega, unos por su acondicionamiento
para la acampada y el baño y otros por
la posibilidad de practicar actividades lúdicas
como la pesca. Hay un total de 14 piscinas naturales,
distribuidas dentro de los 5 valles:
VALLE DEL ARRAGO: Robledillo de Gata, Descargamaría,
Cadalso, Hernán Pérez y Santibáñez
el Alto.
VALLE DEL JALAMA: San Martin de Trevejo, Eljas
y Valverde del Fresno.
RIVERA DE ACEBO: Perales del Puerto, Hoyos y Acebo.
RIVERA DE GATA: Villasbuenas de Gata, Torre de
Don Miguel y Gata.
VALLE DE TRALGAS: Torrecilla de los Ángeles.
FIESTAS
POPULARES
Las fiestas típicas de
la comarca guardan relación con la cultura
religiosa y las labores agrícolas que,
desde antaño, se realizan en el campo.
Son un legado de tradición y cultura (usos
y costumbres populares), marcadas por una excepcional
originalidad etnográfica que establece
un momento de alboroto (explosión de júbilo
y diversión) en la larga etapa anual.
Las celebraciones más amenas son las romerías
que se plasman cuando la primavera rompe con los
frescos inviernos y marcan la estación
de abundancia de color y aromas que dan un agradable
sabor a la tierra. Son fiestas que se celebran
desde el entorno vecinal y que presentan las puertas
abiertas al viajero que se acerque hasta ellas.
La Semana Santa, vivida con gran fervor en todos
los municipios de la comarca, cobra especial protagonismo
con la estampa del "Descendimiento del Cristo
Agonizante" en Robledillo de Gata (Viernes
Santo).
El Baile del Capazo, en Torre de Don Miguel, donde
se danza en torno al fuego alimentado con los
capazos procedentes de los lagares de aceite,
se celebra el primer domingo después de
Pascua de Resurrección.
Los Santitos, en Santibáñez el Alto,
son motivo de reunión festiva con la suelta
de toros y vaquillas en la particular plaza (coso
de planta irregular) delimitada por parte de las
murallas del castillo.
La Fiesta del Arbol, primera celebración
mundial que reconoce la profunda hermandad entre
el hombre y la naturaleza, se organiza en Villanueva
de la Sierra donde, desde 1805, se viene desarrollando
de manera anual con la plantación de especies
arbóreas autóctonas.
La Enramá de Hernán-Peréz;
las Galopadas a lomos de briosos corceles en Eljas
y Valverde del Fresno; las celebraciones de San
Blas en todo el espacio serrano (romería
con el baile típico del "Ramo",
en Gata); la procesión del Santo que discurre
entre salvas de pólvora, en Cilleros.
Todas ellas son expresiones ancestrales de bailes
y danzas populares, exhibición de trajes
típicos, bien engalanados, y momento de
degustación de platos típicos (ensaladas
de naranjas y limones, el gazpacho, el zorongollo,
el caldo de patatas, la esparragá de berzas,
la caldereta de cabrito, los asados de cordero
y dulces típicos ungidos con licores caseros)
de la gastronomía elaborados con una extensa
variedad de productos locales. También
es ocasión para desempolvar las botellas,
guardadas celosamente, de los mejores pitarras.
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